Arriendo de la posesión de Menuza

La lectura de esta documentación antigua nos revela acontecimientos y situaciones poco conocidas pasadas en nuestra Villa. El documento que hoy tenemos a la vista es de un inventario de todo lo entregado en el arrendamiento de la posesión de Menuza, en el año 1849, propiedad de la Casa Condal de Sástago.

En estos años la Casa Condal de Sástago está en plena actividad y dispone del palacio condal como residencia en las visitas que hacen a la Villa. Hay un administrador general de todas las propiedades del condado y un amplio granero en la entonces llamada Plaza del Granero, hoy Plaza de la Diputación, donde se almacenan y manipulan los productos que genera el patrimonio condal, siendo fuente de trabajo de los habitantes de la Villa. En conversaciones con nuestros abuelos nos relatan como en la época del maíz numerosas mujeres ganan su jornal desgranando a mano las mazorcas.

Entre estas propiedades estaba la posesión de Menuza, que disponía de una amplia extensión de regadío y monte dedicándose en estos años mayoritariamente al cultivo de olivares y producción de aceite. Esta distante de la Villa a unos 10 kilómetros por lo que había numerosos edificios para residencia de los trabajadores, disponiendo de una pequeña capilla para servicios religiosos y dos molinos de aceite donde se procesa la producción de las olivas, siendo esta posesión la que genera numerosos empleos, las olivas se “llegan” o se recogen a mano, así como las tareas del cultivo de las tierras siendo cubiertas estas ocupaciones mayoritariamente por sastaguinas/os.

Tenía un sistema propio de riego para lo cual se construyó una azud llamada Menuza, que movía un norial de dos enormes norias que suministraban el agua de riego para las huertas.

Normalmente esta posesión era dirigida por el administrador general de la Casa Condal pero en ocasiones se arrendaba a particulares para su explotación por periodos de varios años como en el caso que comentamos en 1849 en que fue alquilada por cuatro años, hasta 1854. Este alquiler no se limita solamente a la tierra cultivable sino que engloba todo el  conjunto de edificios, sistema de riego, molinos, noriales y todas las herramientas y utensilios necesarios para el funcionamiento de todo el conjunto.

El documento que nos ocupa es un extenso y minucioso inventario de todo que recibe el arrendatario, desde los noriales hasta un destornillador de hierro detallando en las condiciones que lo recoge y que debe de entregar el día que finalice el contrato de arrendamiento, comentando, a continuación, algunas de estas anotaciones.

Recibe las dos norias andantes y corrientes con sus gorroneras, una entiba sana y buena para cerrar el puerto y un barrón de hierro grande para levantar las tajaderas. En la paridera, una puerta de cueirones con aldaba para cerrar y en la caseta otra puerta de tablas con cerradura de partillera, de madera, y llave de hierro.

En el molino viejo la puerta con cerraja y llave y un torno de prensa a rincón, con dieciséis escaleras y 224 palillos, estando este molino en desuso ya que en 1811 se construyó y el nuevo estaba dotado de todo lo necesario para su perfecto funcionamiento. El nuevo molino tiene las prensas con cilindros andantes y corrientes, cuatro pilas para poner aceite con sus tapes y cerradura y 51 tinajas para poner aceite con sus tapes, siendo extenso el contenido de utensilios inventariados, una tablilla para medir aceite y otra para llevar la cuenta, cuatro candiles de hierro, un reloj de pared, detallando minuciosamente que todas las puertas y armarios de todos los edificios se entregan con llave y cerraja.

Por otro lado, nos confirma la existencia de los edificios que tiene la posesión es ese año, la casa de la esquina al oratorio, la casa del molino, la casa a la garita, el pajar, el caño, la paridera, el molino viejo y el oratorio, haciendo un detallado recuerdo de todo lo que contiene para celebrar los actos religiosos. Detalla la puerta con cerraja y llave, un armario para poner los ornamentos con casulla, cáliz, paterna, vinajeras, una bolsa de damasco y carmesí, una caja para las ostias, cuatro candelabros entre lo que se entrega al arrendador, como podemos apreciar en la reproducción completa del inventario.

El Arrendador de la posesión es el sastaguino, D. Miguel Gracia y Tomey, participando este en todas las actividades políticas y comerciales de la Villa. Es arrendatario del abasto de carnes en 1846, alcalde de Sástago en 1861. En estos años es dueño de una posada, ganadero y propietario de un molino. En representación de la Casa Condal firma el inventario D. Antonio Serra, como administrador, el 22 de octubre de 1949, debiendo de entregar todo lo anotado en la misma forma que los recibe, el arrendatario, el día 1 de Febrero de 1854.

Texto: Antonio Enfedaque Sariñena
Fuente: La Voz de la Tercera Edad; Enero 2014. Num. 28 

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