Bajada Virgen de Montler, recuerdos y vivencias 1940-1971

Día 15 de Agosto. Tradición antigua, se pierde en la noche de los tiempos, sin embargo se mantiene con el fervor del primer día. En el transcurso de los años la imagen ha sido trasladada, por motivos y  causas diversas, a Sástago y Alborge, estando debidamente documentado estos traslados en los archivos parroquiales de estas localidades. En el año 1808, son los monjes de Rueda los encargados de la posesión y administración de la ermita.

Con motivo de la Guerra de la Independencia los vecinos de Alborge solicitan, a los monjes, el traslado de la imagen, a su pueblo, para que interceda y los libre del azote e invasión napoleónica. No pudieron evitar la entrada del enemigo en la localidad pero si fue respetado el templo, las personas y haciendas motivo por el cual se colocaron bajo su patrocinio y ofrecieron visitarla todos los años el 29 de abril,

En el año 1834, con motivo del cólera morbo asiático fue bajada a la Parroquia de Sástago. Los sastaguinos se dirigen al padre abad, del Monasteio de Rueda, pidiendo que se baje la imagen a Sástago ya que se habían agotado todos los medios humanos para atajar  y evitar la epidemia siendo traída por aclamación de todo el pueblo, el 17 de agosto de 1834, permaneciendo en la Villa hasta el 10 de noviembre. Así consta en la reseña que hizo el Rector de la Parroquia D. Miguel Martinez. En el año 1835 es trasladada  de nuevo con la festividad de la Asunción, desde cuya fecha ha sido bajada todos los años a la Parroquia de Sástago, excepto el periodo de la guerra civil de 1936, si bien el regreso al santuario ha variado según los tiempos unas veces el primer domingo de septiembre, otras   al terminar la novena  a la Virgen. En diversas ocasiones se han realizado traslaciones por necesidades de pestes, guerras, sequías y calamidades públicas, según consta en el Archivo de la Parroquia de Sástago, como así dice  D. Urbano Marco, cura párroco de Sástago, en el compendio histórico del Santuario de Mont-Ler en el año 1934.

Mis vivencias primeras  de este acto las centro  por  los años 1960. En estas fechas un grupo de vecinos de Sástago son los encargados

de organizar la bajada de la imagen   a la Villa. Era el señor Domingo Galindo el que, de alguna manera coordinaba el conjunto, de hecho el fue quien contactó con nuestro grupo  de amigos  y nos ofreció la posibilidad de empezar a tomar el relevo en esta tarea, por los muchos años que tenían  todos los  miembros  del grupo. Citaré los nombres de algunos de  ellos, seguro que me dejo algunos de los componentes, mis disculpas anticipadas a los familiares de los no nombrados. Entre los más veteranos, que yo llegué ha conocer, recuerdo los nombres de Mariano Ferruz, Rafael Monclus, Mateo Ferruz, Santiago Marquina, Fidel Pérez, Escolástico Sariñena, Marcos Canela,  Dionisio Liso, Antonio Galindo, Vicente Sariñena y Juan José  Garín, habiéndose incorporado anteriormente, a nosotros, Antonio Torres, José Antonio Blasco y José Hernández, siendo   estos  algunos de  los nombres de los más veteranos, si bien se fueron agregando nuevos sastaguinos al conjunto , como se puede ver en el orden de las fotografías.

De las mujeres mencionaré a tres de ellas Pilar Soriano, Pilar Serrano y Eusebia Sanz, no subían a pasar la noche en la ermita, pero puntuales a la llegada de la imagen, antes de entrar en el puente allí estaban, con unas canastas y calderetas de albahaca san roquera y flores. Da testimonio de esto las fotografías que podemos ver, limpiaban, peinaban, algunas veces le ponían manto nuevo a la Virgen, y distribuían toda la albahaca y flores por toda la piana, terminada esta labor se entonan cantos, salves y vivas  a la virgen. Comentaré que son muchas mas las mujeres que colaboran en los trabajos de mantenimiento y limpieza del santuario, a lo larga de estos años, así como en la conservación del ajuar de la virgen, merece un comentario aparte por lo extenso del tema.  Son los años 1960 y el grupo que lo formamos es apenas de 10 -12 personas, como podemos ver en las imágenes.

Durante la guerra civil de 1936 la ermita no fue ocupada por las tropas republicanas, no tenía valor estratégico, pero sus puertas quedaron abiertas al libre albedrío de las gentes y sufrió importantes deterioros en su conjunto. Reparadas las instalaciones la primera imagen  que tengo a mi alcance, de la Virgen de Montler, es una procesión  que se celebró por la plaza de la ermita, en el año 1940, para conmemorar el acontecimiento. Podemos ver en la fotografía, las autoridades municipales, la fuerza pública y conocemos  a Ricardo Barceló, Antonio Enfedaque,  Pilar Royo, Pilar Ramón, Filomena Soriano y Luisa Vallespín,  al resto de las personas  no los llegamos ha identificar, pero uno de ellos, Antonio Bes, lleva colocada una banda con unas inscripciones, posiblemente alusivas a la Virgen de Montler, que no se puede leer.

De los componentes que nombro al principio, sobre 1960, quedan seis o siete que continúan con la tradición. A la invitación que nos hizo, el   sr. Domingo Galindo, del grupo de amigos que éramos aceptamos la proposición cinco, como podemos ver en las imágenes que acompañan el comentario.

Para los componentes del grupo es todo un acontecimiento que les han trasmitido los anteriores miembros. Los preperetivos se realizan con tiempo ya que ese día se come, cena y recena en la ermita. Es un día de reunión y confraternización ya que el tiempo da para todo, preparativos de los guisos, charlas, partidas de cartas, anecdótas y sobretodo comentarios de acontecimientos pasados  y situaciones que trasmitieron, de manera verbal, las anteriores personas del grupo a las  actuales. Fue una ocasión única para recoger datos de esta antigua tradición sastaguina ya que algunos de los presentes llevaban desde los 15 ó 20 años de manera continua con esta costumbre. Lamentablemente mis pocos años, entre los quince y los veinte, no me permitieron ver la gran ocasión de anotar y documentar  todo lo hablado y comentado en esas charlas y trasnochadas en la ermita, cumpliéndose el antiguo dicho  de que cuando un anciano desaparece una biblioteca se quema.  

         

Sobre estos años el sr. Marcos Canela, tiene un pequeño carro y en él se carga todo lo necesario para pasar el día y la noche en la ermita, agua, pan, buen vino, ternasco, caracoles de monte, frutas y demás viandas para los guisos, partiendo, hacia la ermita, con la suficiente antelación a los preparativos de la comida.

La llegada al puente es a la 7 de la mañana, por lo tanto con la debida antelación se saca a la virgen, al pórtico de la ermita, se recoge y ordena todo el recinto, se cierran sus puertas y se inicia la bajada, por el camino a pie.

Comentaré que unas horas antes el sr. Marcos Canela con su carro ha partido hacia Sástago y puntualmente todos los años nos espera a la llegada en el puente. Fueron los sres. Rafael Monclus y Marcos Canela los dos últimos que sus fuerzas les permitieron acompañarnos en ese día, siendo Rafael el último que bajó a la virgen a pie todo el camino, como puede verse en la imagen nº 9, que acompaña este comentario.

Las fotografías que se intercalan en el texto son desde los años  1940 hasta 1967, siendo la nº 1 facilitada por la Srª Filomena Soriano, a la cual le doy las gracias,  el resto es de mi propiedad.

Sirva este comentario como homenaje y recuerdo, donde quiera que estén, a todas/os/ sastaguinas/os/ que durante tantos años mantuvieron viva esta centenaria tradición, a todos ellos nuestro agradecimiento.

 

Sástago 15 de julio de 2012.
Programa de Fiestas de Agosto de 2012

 

    Rafael Fernández

    Gracias Antonio. Excelente trabajo. Magnífico el documento gráfico y el texto que lo acompaña. Esperemos que testimonios como este sirvan para ir paliando el triste dicho que comentas: cuando anciano desaparece…
    Saludos
    Rafa

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