Carnaval, días de burla y fiesta

Febrero, mes del carnaval, popular mascarada que se celebra en ciudades y pueblos, gentes disfrazadas con vestimentas coloristas y estrambóticas. Alegría, burla, guasa, murga, charanga, en suma, divertimento; elementos que configuran esta tradicional fiesta, que precede siempre al Miércoles de Ceniza.

Aquí en Sástago, dio comienzo el viernes16, en el colegio de infantil y primaria Daniel Federío, con un gracioso y vistoso desfile de los alumnos por las calles de la población.

Sin embargo, los jóvenes y mayores son siempre los últimos en celebrar. La comparsa sale cuando entramos ya en el periodo de la Cuaresma. Es muy probable que lo hagan así para conseguir una mayor participación, al haber terminado los de las poblaciones vecinas.

En todo caso, es una decisión libre que no tiene mayor implicación.

Durante todo este periodo festivo hay también algunas fechas significativas, como puede ser San Valentín, y además no hay que olvidar esa popular conmemoración de raíz aragonesa, conocida por su popular refrán –“Jueves Lardero longaniza en el puchero”– plato exquisito en cualquiera de sus formas, guisos o manifestaciones y estrechamente ligado a nuestra historia. Eso sí, siempre acompañado con vaso o copa, porrón o bota de buen vino de la tierra.

Contando con el reto lanzado respecto a suspender alguno de los grandes carnavales, así como esa salida de tono, de catalogar el vino como bebida alcohólica, está bien que se trate sobre la protección de los adolescentes, con miras a evitar la posible dipsomanía, pero nunca a costa del vino. El peligro está en aquellos licores que proceden de destilación. No hay que olvidar que la historia nos dice: que la vid y la elaboración del caldo fue introducido en la península mil años antes de Jesucristo por los Fenicios, buenos navegantes y comerciantes, interesados por la pesca y la explotación de las salinas y las minas.

Cuando los romanos llegaron a Iberia se encontraron con la agradable sorpresa de un vino excelente.

Así pues, la llamada cultura mediterránea del vino tiene más de tres mil años. Por tanto, es de justicia que todo se arregle, entre la cordura, se retire lo manifestado, porque de persistir el disparate sería muy lamentable. De momento vamos a dejarlo en una inoportuna memez.

Texto: Victor Sariñena Gracia (Vícsar)
Fuente: Publicación nº 81 de La Crónica de la Ribera Baja del Ebro

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