Cuchillos de Sástago: la gran tradicción artesana
Martes, 17 diciembre 2002
El cuchillo es tan antiguo como el hombre, en la era del Paleolítico los hombres cazadores ya lo utilizaban para su supervivencia. Los materiales entonces eran esquirlas de silex o pedernal talladas o trozos de huesos. El descubrimiento de los metales dio un giro radical a la industria de todos estos objetos cortantes como dagas, puñales, flechas, cuchillos, espadas, etc, que aparecen en el paso de los tiempos como símbolos de linaje, representaciones del sexo del hombre e incluso emblemas de virilidad. Sigue






El Castillo puede ser de época musulmana a juzgar por su forma constructiva y su aparejo, aunque pudo ser modificado tras su conquista cristiana. No se conocen tenencias ni nombres de sus dueños, por lo que pudo ser siempre de realengo. Se sabe que en 1199 Pedro II atravesaba por grandes dificultades económicas, por lo que empeñó algunas villas y castillos a favor de diversos señores feudales, el Castillo de la Palma y Sástago fueron adquiridos por Artal de Alagón por 5.000 morabetinos.
A una distancia aproximada de 6 kilómetros de la Villa de Sástago y dentro de su jurisdicción municipal, sobre un montículo, se alza un pequeño templo rodeado de otros edificios que con el tiempo han sido construidos para albergue de los visitantes. La ermita o iglesia es de una sola nave con varios altares (traídos en su mayor parte del Monasterio de Ntra. Sra. de Rueda).Desde ella por la parte sur y oeste se vislumbra un bello paisaje; distinguiéndose perfectamente la villa de Sástago y los pueblos de Alborge, Cinco Olivas, Alforque y La Zaida, que parecen ofrecer homenaje de amor y reconocimiento a la Santísima Virgen de Montler.
“Este libro comprende tres trabajos sobre la propiedad de la tierra en Sástago. Cada uno de ellos tiene una entidad propia, pero existe una continuidad en la temática básica: la problemática en torno a la titularidad de la tierra, su aprovechamiento y la obtención de rentas y beneficios. El primero de ellos se centra en cómo se van acomodando las relaciones entre el señor de Sástago y los vecinos del pueblo en cuanto a derechos y señoríos, pero también trata temas como la abolición del diezmo y la catalogación de montes de utilidad pública.



