Entrevista a Víctor Sariñena

Sastaguino hasta la médula, su vinculación y estudio de la cultura sastaguina, en él, es irredenta. A lo largo de los años, ha dedicado gran parte de su tiempo a rescatar y divulgar todo lo concerniente a la historia de nuestra Villa. Me refiero, como no, al protagonista de nuestra entrevista Víctor Sariñena Gracia. Nos hemos reunido en su domicilio y en una animada y agradable chala, ha respondido a todas nuestras preguntas, se me ha hecho muy corta la estancia , hemos comentado sus recuerdos y vivencias desde su más tierna infancia, siempre ligados al estudio de la cultura, la historia, las tradiciones y la investigación de toda lo concerniente a Sástago.

¿Nos puedes decir la fecha de tu na­cimiento?

En una casa de la calle San Miguel donde vivían mis padres, nací u n 21 de julio de 1929, Como era costum­bre en la época fui bautizado a! siguiente día, siendo madrina mi abuela paterna Leoncia Diestre Hijar, se me impuso el nombre de Víctor.

¿Qué primeros recuerdos guardas del barrio en que naciste?

La calle, los juegos, los amigos. Si no he entendido mal tu pregunta amigo Antonio, me pare­ce que te refieres a mi edad púber, con lo cual tengo que decirte que no recuerdo, juegos, amigos.

De los maestros que tuviste ¿ recuer­das, en especial, con gratitud a al­guno? y si es así ¿nos puedes decir porque?

Realmente mi memoria o evo­cación, es de la primera etapa de párvu­los en la escuela de la Plaza del Granero, con la joven y pizpireta maestra doña Amparo, a la que le aplicamos el dimi­nutivo de Amparíto, entrañable mujer re­cordada siempre por su paciencia en la tarea de enseñar a leer y escribir, incluso en el final de curso hacíamos pequeñas muestras de teatro infantil. La impron­ta que nos dejo es la mejor prueba de gratitud que se puede expresar de allí se forjaron los buenos amigos que fueron toda la vida, algunos desgraciadamente ya no están entre nosotros, solo quedan de la cuadrilla, Joaquín Royo Peña e Is­mael Idoipe Mayayo, mi mejor amigo de siempre

En 1936 se inicia la guerra civil, tienes 7 años, y me gustaría que nos comen­tases las impresiones que recuerdas de este periodo, pues cuando termina son 10 los años que tienes.

Año que lle­gamos a las nuevas escuelas graduadas, naturalmente al primer nivel, pero eran fechas en las que se cernían momentos inquietantes y perversos para todos. Especial para niñas y niños que en su ma­yoría no podrían aspirar a la posible rea­lización de hacer estudios superiores, con el noble fin de obtener una carrera. Con el inicio estallido de la guerra civil, las actividades docentes quedaron sus­pendidas. Los edificios habilitados como hospital de Cruz Roja. En esa prudente suspensión, recibí enseñanza en casa de Teresa Gracia Sanz, maestra, hija de fa­milia vecina y amiga.

Pasado el penoso ciclo se reanudaron las clases. El profe­sorado volvió a cumplir con su trabajo docente. Concluida la vil contienda los de mi generación, pasamos “suo tempore” (a su tiempo) al tercer grado, con don Daniel Federío Martínez , gran maestro que fue destinado a nuestro pueblo en el año 1934, impartiendo sus enseñan­zas y beneficiándonos un gran número de alumnos. Hacia 1943, cayó víctima de una terrible enfermedad progresiva, perdió la voz, ello le hizo ser apartado de clase. Se despidió de todos nosotros ¡emoción contenida! y le sustituyo en la terminación de ese curso, otro gran maestro don José Galán. Como recuer­do hay una placa en lo que fue su obra y una calle que lleva su nombre y que perpetua su memoria.

Terminado el periodo escolar, que no sería muy largo ¿Cuáles fueron tus principios, en el mundo del trabajo?

En el verano de 1943, cumplida la fase escolar, entré a trabajar en la cuchillería guiado bajo la sería y eficaz maestría del señor Dionisio Liso Enfedaque, lo prime­ro que aprendí de él fue el concepto éti­co en el trabajo, que junto con el también maestro Vicente Mañez gran compañero amigo, trabajábamos ios tres. El abuelo Saturnino leía el periódico y en alguna ocasión solía preparar algunas navajas de mango de carrasca (la típica sasta-guina). Cuando se cumplía el ecuador de mi estancia en el taller entró un nuevo aprendiz, José Palacios Minguiilón. En total, yo permanecí cinco años, cuando lo deje, lo sentí muchísimo, me gustaba el oficio, pero como joven inquieto tenía la ambición de conocer y descubrir nue­vos horizontes

¿Cómo se inicio tu marcha a Chile ? deseos de nuevas oportunidades la­borales, familiares ó fue un poco de todo.

Un primo hermano de mi padre instalado en la ciudad de Osorno, Chile, me ofreció una buena perspectiva labo­ral, en la que se sumaba una ambición por mi parte de ampliar conocimientos, estudios y despejar espacios.

Tu vocación por el teatro la llevas dentro desde muy joven pero es en Chile donde tienes ta oportunidad de formarte en radio, teatro y periodis­mo ¿qué nos puedes comentar de esto?

Mi gran vocación el teatro, lo empecé aquí de niño y también con el Grupo ar­tístico local. En Chile se me abrieron las puertas al ingresar primero en él cuando de Radio teatro de la Emisora SAGO, Sociedad agrícola y ganadera Osorno, después teatro y periodismo. Hice es­tudios de Humanidades, algún curso de inglés en el Instituto Chileno-Norteamericano de cultura. En la escuela de invierno de la Ciudad, dependiente de la Universidad de Chile, Departamento de Extensión Cultural, cursé aspectos de Producción Teatral con notas sobre­saliente

¿Cuanto tiempo duró tu estancia en Chile y a que se debe tu regreso a Es­paña ? la lejanía de tus padres, año­rabas la tierra ó un poco de todo

Once años fue los que cumplí de estan­cia y trabajo. A la muerte de ios dos tios que llevaban el negocio y otro hermano más que murió en accidente, tomé la determinación de regresar a casa, ¡ así lo hice!, el 22 de enero de 1960, em­barque en el puerto de Valparaíso, en el vapor Antonioto Uso Di Mare de la Com­pañía ITALMAR, con destino Barcelona, el final de ruta era Genova

Llegado a nuestra tierra es en Zara­goza donde montas tu negocio de re­lojería ¿Cuánto tiempo permaneces en la capital?

El negocio lo monte en el Barrio de Las fuentes, Rodrigo Re­bolledo, 10, durante diez años. En ese período no hice nada periodístico, pero sí Radio-teatro, en la emisora Radio Juventud así como trabaje en el grupo de teatro que estaba Maruja, hicimos un par de obras. La corresponsalía de El Noticiero, es muy posterior, la obtuve cuando ya había regresado al pueblo

¿Cuándo decides regresar a Sástago?

Al perder a nuestro hijo, decidimos traspasar la relojería y venirnos a Sástago, donde que como sabéis la instala­mos en calle Mayor, 44. En ese tiempo el amigo Antonio Camps (que en paz descanse) me pide que me encargue de la juventud primero, y meses des­pués a petición de El Noticiero, me pidió que fuese el corresponsal. Acepte y lo fui hasta su desaparición, creo recordar unos cinco años, por supuesto guardo todas las crónicas que escribí

Tu dedicación a la cultura y la his­toria sástaguina en intensa ¿De qué época de tu vida arranca?

Desde el instante que fije mi residencia en la Vi­lla, siempre desde luego las asignaturas que mas me han gustado, historia, geo­grafía y lenguaje, por ello me vino muy bien la elaboración de las crónicas que semanalmente enviaba ai periódico.

Llegado a Sástago tu colaboración con los temas locales relacionados con la cultura abarcan todos los campos , colaboración con los jóve­nes, homenajes a mayores, teatro, asociaciones culturales, radio, televi­sión, colaboraciones con periódicos locales, presidente de varias asocia­ciones locales, de todos ellos me gus­taría que nos dijeras ¿Cuál es el más satisfacciones te á proporcionado y del que mejores recuerdos guardas?

En este apartado de amplio contenido io resumiré diciendo que guardo el mejor recuerdo del teatro, televisión y los ho­menajes a los mayores, creo recordar fui el primero en crear estos homenajes que empezaban con unos números mu­sicales y una pequeña obrita de teatro escrita por mí. Al final a los abuelos se les entregaba tabaco y caramelos a las abuelas. Estos festivales se hacían el día 16 de agosto generalmente en el cine Moderno. Este es uno de mis más entrañables recuerdos

Quisiera que nos comentases la fun­dación del grupo de teatro, sus obras así como los éxitos que se consi­guieron. Antes de la fundación del Gru­po de Teatro, como ya te he explicado en la anterior pregunta, tanto mi mujer como yo, hacíamos con los chicos pe­queñas obritas teatrales y algunos bue­nos entremeses de losÁlvarez Quintero y especialmente del clásico Miguel de Cervantes Saavedra, El juez de los di­vorcios

La asociación de Amigos del Monas­terio de Rueda se funda en los años ochenta y eres elegido su primer presidente ¿Qué nos puedes decir de estos primeros años?

Con la inte­gración de la Mancomunidad Meandros del Ebro, integrada por las poblaciones de La laida, Aiforque, Cinco Olivas, Al-borge, Sástago y Escatrón, se funda la Asociación Amigos del Monasterio de Rueda, siendo yo el primer presidente. En aquellos momentos se había recuperado parte de la iglesia gra­cias de la aportación de Bellas Artes y Caja de Ahorros, en su Ábside estrena­mos el 15 de mayo de 1980 Vida y Ero­sión del Monasterio de Rueda, de la cual soy el autor, tú mismo participaste en la misma como técnico de iluminación.

A partir de este gran éxito fue cuando creamos el grupo de Teatro y comenza­mos los ensayos de Luz de Gas, Con la que recorrimos cantidad de localidades en Campaña de la Diputación Provincial. En 1982 asistimos al Festival de Teatro de Alfajarin, donde se me entregó a mi mismo el premio al mejor actor y mejor director, pero tanto Maruja, José Miguel, Maña José y Silvia, rayaron a gran altu­ra interpretativa y sin duda artífices del éxito, abrieron un panorama de quince años de buen teatro. Se montaron una docena de obras de gran calidad, citare solo tres ejemplos: Llama un Inspector, de J.B. Príestley, La Vida es Sueño de Pedro Calderón de la Barca, Milagro en Casa de los López de Miguel Mihura. El teatro es los que mayores satisfaccio­nes nos ha dado al Grupo, que además de los ya nombrados, señalar a Jorge Angles, Carlos Martínez, Ana Mari Cata­lán, Fina Guarinos, María Teresa Tremsp, Mari Mar Torres, Félix Casorran, Amada Clavero, Pili Pes, Pablo Pérez Diestre, Raquel Ordovas, Pablo Pérez Arroyo y Hermanos Varas.

También colaboraste con el funcio­namiento de Radio Meandros ¿De qué forma participaste en los pro­gramas?

En Radio Meandros, solo par­ticipe en la etapa que dirigía Luis Serra­no, emisión de tarde de los jueves, con diálogos sobre temas populares e histó­ricos relacionados con nuestro pueblo

Al formarse el Canal Local de Televi­sión se te encomendó la dirección del mismo ¿De los muchos programas que realizasteis, de cuál de ellos es­tas más satisfecho?

El Canal local se hizo con Pablo Tremps, Antonio Clavero, Esmeralda Sanz y yo mismo que me encargaron la dirección. A medida que se producían los programas se iban in­corporando otras personas, como Fran­cisco y Mari Paz, Maruja y finalmente Rosabel. No sabría decirte el programa que mas me satisfizo, solo te diré que la experiencia fue muy enriquecedora en el sentido cultura!

En el año 1998 el Ayuntamiento de Sástago te nombró Cronista Oficial ¿Que significó para ti el nombra­miento y que obligaciones te creo?

El nombramiento sin lugar a dudas, fue de carácter honorífico. Obligaciones no me impusieron, pero comprendo que mi deber es atender y cumplir con aquellas personas que solicitan información con temas locales

En el año 2000 asumiste la presiden­cia de La Tercera Edad de Sástago. Cómo calificarías este periodo de tiempo, de mucho trabajo, agrada­ble, de metas logradas, en definitiva la impresión tuya de los cuatro años que estuviste al frente de la entidad.

Me pides la impresión: en sipnosis las personas que me acompañaron en la junta cumplieron con altura de miras en todo momento. No entrare en detalle de logros que si hago referencia a ciertas circunstancias que nos cayeron sin de­searlas: primero cambio de pesetas a Euros, cuotas muy bajas, con algo de recelo la elevamos a nueve euros a las mujeres y a doce a los hombres. El in­esperado y triste fallecimiento del vice­presidente amigo Cesar Pinol, mis tres operaciones por cáncer y los obligados cambios de ios encargados del bar.

Pienso y reflexiono en que me ofrecie­ron a Mia y Ovidio, y me incline por otra persona, solo yo fui el único respon­sable de ese error. Por lo que pido mis sinceras disculpas a ambos que espero sepan aceptar y perdonar Tus trabajos sobre la Casa Condal de Sástago han sido constantes me gusta­ría que nos comentaras si a nivel perso­nal has tenido contactos directos con la Casa y si te han facilitado la labor. No he tenido contactos con la Casa Con­dal. Los datos recogidos son de hechos acumulados en mis investigaciones por otros medios.

Los muchos años de trabajos sobre la historia de Sástago y su cultura te ha generado un buen número de publica­ciones en grupos culturales, historia local, colaboraciones con entidades provinciales y también con periódicos, por otro lado en Sástago carecemos de la publicación de un tomo que contenga toda la historia sástaguina , en definiti­va lo que fuimos como entidad colectiva y io que somos en la actualidad. Algu­nas veces lo hemos comentado contigo y creo que io tienes muy avanzado ¿Nos puedes decir para cuándo podremos ver ese gran trabajo tuyo editado ?

Así es tengo muy avanzado el tema sobre el libro, pero todavía habrá que esperar a que pueda ver la luz. No obs­tante, tendré que darme más prisa, por­que los años caen y ya no puedo des­cuidarme

Grupo de Teatro Monasterio de Rueda
    José Fernando Benito Gascón

    Para mi D. Víctor Sariñena es el maestro que hizo que me iniciara en el arte de la escritura, recuerdo sus actuaciones teatrales con el grupo que formaron en Sástago y he sido y soy un lector empedernido de sus crónicas de la Ribera Baja y de todos sus escritos que se publican.
    Creo sinceramente que a una persona se la debe honrar por su trayectoria y en estos momentos creo que si alguien de Sástago merece un homenaje es D. Víctor Sariñena una persona que desde hace muchos años mantiene el nombre de Sástago a una altura inalcanzable para los que lo seguimos e intentamos igualarlo.
    Desde estas líneas, voto por el homenaje a una persona que ha intentado que Sástago se conozca al máximo nivel dentro de sus posibilidades.
    D.Víctor, enhorabuena, por todo su trabajo, maestro.

    JOSE MARÍA

    Es evidente la enorme labor socio-cultural que, sin ningún tipo de interés lucrativo y a base de esfuerzo personal desinteresado, ha realizado Victor Sariñena en pro de Sástago.
    Seguramente ya estará en el ánimo de muchos demostrarle el agradecimiento que le debemos los sastaguinos. No todo el mundo está(mos) dispuesto(s) a tanta perseverancia y tan loable esfuerzo por sus ( nuestros) convecinos.
    Pero si todavía no es así, si todavía no se ha puesto en marcha el reconocimiento que se le debe, en vida, sirvan estas mis líneas de llamada a todo a quien corresponda (Ayuntamiento, Asociaciones sastaguinas y a los sastaguinos en general), para realizarle el reconocimiento público e institucional que se merece.
    Se lo merece ahora que podrá disfrutarlo el resto de su vida, que le deseo larga y feliz.

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *