Fría entrada de la primavera

Preciso es señalar los efectos que la climatología nos ha deparado a lo largo del tercer mes del año. El fuerte y popular “cierzo” ha venido azotando con intensidad a la Comarca Ribera Baja del Ebro. La inestabilidad aumentó su vigor, a la que se sumó una rápida crecida del río, cuyas aguas terrosas arrastraban troncos, ramas, broza, desperdicios en suma, que ofrecían un aspecto tal de inquietante recelo.

En ese aumento de caudal, bajo el puente, ocurrió un hecho fortuito en que dos miembros de una familia sastaguina se vieron en grave peligro, que no tuvo mayores consecuencias gracias a que unas personas que venían por la carretera vieron el suceso y llamaron de inmediato al 112 y a las autoridades locales. La Guardia Civil acudió a la mayor brevedad, así como un helicóptero, y los bomberos de Caspe y Zaragoza. Estos últimos lograron rescatar salvos y sanos a los dos náufragos con una zodiak y todo quedó en un gran susto. Como la prensa diaria se ocupó de la noticia, no hace falta decir nada más, sólo dar la enhorabuena a todos por el feliz salvamento.

Como es natural, entramos en unas jornadas de bonanza que incluso dieron paso a que cierta variedad de frutales y plantas mostrasen su colorista floración. Sin embargo, esta mejoría duró poco porque el 19 de marzo, San José, de nuevo volvieron rachas de fuerte borrasca que se intensificaron al día siguiente, víspera del equinoccio de entrada a la primavera. El temporal se fue extendiendo a otras comunidades declaradas en alerta roja, de fríos y nieve. Incluso nevó en la capital aragonesa, y lo hizo de forma copiosa.

Escritos y voces han venido afirmando que estos cambios tan bruscos tienen su origen en el cambio climático. La verdad que, reconociendo que la cuestión entra en lo posible, me parece que el proceso es mas lento. Hay que tener en cuenta que catástrofes de todo tipo –marejadas, tornados, tsunamis, terremotos, erupciones volcánicas, aluviones, etc. — han ocurrido y siguen mostrándose en el mundo, por desgracia, con demasiada frecuencia Es cierto que nosotros, aquí, hace muchos años que no hemos tenido un invierno tan cálida. Por eso estos fríos de la incipiente primavera han dado lugar a diversidad de comentarios.

Recordando un refrán antiguo que dice “Marzo ventoso y abril lluvioso, sacan a mayo florido y hermoso”. Confiemos en que este año así suceda.

Texto: Victor Sariñena Gracia (Vicsar)
Fuente: Publicación nº 82 de La Crónica de la Ribera Baja del Ebro

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