Fuertes quejas sobre el agua

La ocasión no es para referirme a la escasa pluviometría que en este año ha generado una fuerte y brutal sequía que está teniendo negativas repercusiones, muy especialmente en la agricultura. Tampoco voy a aprovechar la ocasión para hacer referencia a ese fenómeno que ahora, en estos días otoñales, nos trae el denominado “vince”, especie de tormenta tropical con fuertes lluvias e inundaciones que asola el suroeste, centro y norte peninsular ocasionando a su paso tremendos destrozos y pérdidas.

De ambos sucesos los medios de comunicación han dado cumplida cuenta informativa y todos conocemos cómo está la situación. Aquí y ahora, en este espacio que me “reserva” la CRONICA DE LA RIBERA BAJA DEL EBRO, me ocuparé de señalar las fuertes voces de enfado, expresadas por muchas personas de mi localidad, Sástago, en relación a la calidad de las aguas que salen al abrir el grifo en las casas. El agua potable es para beber y para usos
domésticos pero no siempre fluye en las condiciones óptimas; especialmente en aquellos casos en los que mana con cierto color turbio, y mal olor, con lo cual el grado que los técnicos llaman de “turbidez” no permite alcanzar el valor de pureza deseado.

Entiéndase que mi intención no pasa por incordiar, ni por ir contra nadie, mi intención tan sólo es sugerir que esa posible deficiencia es necesario reformar y subsanar convenientemente. Se comprende que las causas pueden ser de carácter múltiple, debido a los cambios de nivel del río, a las materias que arrastran
las aguas plagadas de inmundicias y detritus, afectando a toda la cuenca. Pero para eso está la depuradora como medida correctora, aplicando los productos más idóneos para lograr eliminar posos hasta conseguir la limpieza y potabilidad necesaria.

¡El agua es la fuente de la vida! A esa conclusión llegó el filósofo griego Tales de Mileto 546 años a. de Jesucristo, expresando que el inicio, esencia y causa de las cosas era el agua y ésta a su vez, el principio de la vitalidad de todo ser animado.

¡Sabia, clara y acertada definición para el agua! Si al fin se logra una positiva mejora en la calidad del líquido elemento podremos exclamar la frase que decía el gran dramaturgo ingles William Shakespeare “bien está lo que bien acaba”.

Texto: Victor Sariñena Gracia (Vícsar)
Fuente: Publicación nº 65 de La Crónica de la Ribera Baja del Ebro

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