Huellas de un sastaguino en Los Ángeles

En un periodo relativamente corto de tiempo las comunicaciones por Internet han llegado a millones de hogares en todos los rincones del planeta. Esta red mundial ha supuesto, además de un cambio tecnológico, una auténtica revolución social y cultural. Las comunicaciones a larga distancia ahora son tan sencillas como deslizar un ratón (mouse) con la mano. Todo ello ha servido para que afloren las inquietudes de personas que anhelan conocer su genealogía, su procedencia, sus antepasados, sus raíces y su historia en general.

Es el caso de Matías Layús Bolsa, residente en Rosario (Argentina), que estuvo visitando Sástago por primera vez en el año 2004 y cuya familia emigró a principios del siglo XX a Argentina o el de Michael Serrano, que visitó Sástago en Abril de 2006 procedente de Los Ángeles (Estados Unidos) en busca de la historia de su antepasado Francisco Serrano.

Michael Serrano y familia en su visita a Sástago en Abril de 2006

A mediados del siglo XVIII, sobre el año 1744, nació en Sástago Francisco Serrano. Así lo refleja el archivo parroquial. En aquella época había varias familias con este apellido en la localidad y, aunque la procedencia parece dudosa, los historiadores apuntan a las montañas de la serranía de Burgos acerca de su origen. Algunas familias habrían adoptado el adjetivo “serrano de la sierra” como apellido y con el paso del tiempo fueron extendiéndose por la península y el continente americano. Otros historiadores apuntan como tronco al caballero Martín González Serrano, que crió en su morada al Conde soberano Fernán González que, asimismo descendía de Aulus Atilius Serranus, Cónsul de Roma alrededor del 170 antes de la Era Cristiana y Pretor de la Hispania Ulterior en el año 192 antes de Cristo.

Lo cierto es que Francisco Serrano optó por la carrera militar y la historia lo sitúa en La Nueva España (América). Por aquel entonces la colonia española estaba formada por militares, comerciantes y misioneros
jesuitas que atendían a la población indígena y europea hasta 1767, fecha en la que el Rey Carlos III decretó la expulsión de los Jesuitas que fueron sustituidos por 16 misioneros de la Orden de los Franciscanos encabezados por Fray Junípero, conocido por el sobrenombre del Apóstol de California. Los misioneros, además de predicar el evangelio, instruían a los indígenas en las técnicas de la agricultura, ganadería, herrería, carpintería, albañilería, etc, mientras que las mujeres recibían adiestramiento en labores de cocina, costura, confección de tejidos y otras.

Parece ser que Francisco Serrano ocupó un lugar notorio en la fundación del Pueblo de la Reina de los Ángeles (conocido hoy como la ciudad de Los Ángeles) el 4 de Septiembre de 1781. Hay constancia de que murió en el Presidio Real de San Luis Rey en California el 27 de Marzo de 1808 y de que sus descendientes ocuparon cargos relevantes en el mundo de la judicatura y la política en esta ciudad, llegando a ser uno de ellos Alcalde de Los Ángeles.

Poco más sabemos acerca de la historia de este emigrante sastaguino que, allen de los mares, se instaló en la que hoy es una de las ciudades más prósperas de los Estados Unidos. El pasado 5 de Abril de 2006
tuve la satisfacción de recibir en Sástago a Michael Serrano, su esposa Susan y sus dos hijas Marisa y Jennifer que llegaron procedentes de Los Ángeles a conocer el pueblo donde naciera su ascendiente Francisco Serrano. Visitaron la alcaldía, conocieron a su alcalde (también de segundo apellido Serrano),
recorrieron las calles de Sástago, se empaparon de su historia, contemplaron la bella estampa de los meandros del río Ebro desde los miradores y visitaron el Monasterio de Rueda para finalmente hacer noche en la Hospedería.

Edmund Burke, conocido político y escritor irlandés, coetáneo de Francisco Serrano, acuñó la frase: “Las gentes que nunca se preocupan por sus antepasados jamás mirarán hacia la posteridad”.

En campo de gules, un castillo de oro; bordura de plata, con diez estrellas, de gules
Escudo de Los Serrano de Aragón

Confiamos que este encuentro sea correspondido en un futuro con una visita a la ciudad de Los Ángeles por mi parte. Ahí queda el compromiso.

Texto: Luis A. Serrano Ramón
Fuente: Michael y Luis Serrano e Internet

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