Las saladas de Sástago: Incalculable valor paisajístico, ecológico y patrimonial

¿Qué son las saladas? La gran llanura de Monegros que se extiende entre Sástago y Bujaraloz alberga, entre otros importantes valores naturales, un conjunto de lagunas salinas y temporales único en Europa. Estas lagunas se inundan tras las lluvias, pero permanecen secas la mayor parte del tiempo, especialmente en verano, debido a la evaporación, quedando cubierto el fondo de la laguna de una costra salina blanca característica.

Las menos profundas, denominadas hoyas o clotas, sólo reciben agua superficial y tienen menor concentración de sales, mientras que las más profundas, las saladas propiamente dichas, llegan hasta el nivel freático y reciben agua tanto subterránea como superficial, tienen mayor concentración de sales y el agua dura más tiempo que en las hoyas. La mayor de todas es conocida como “La Playa”, está en el término de Sástago y tiene 3 km. de larga por 2 de ancha.

 ¿Cómo se han formado las saladas?

En el Terciario, hasta hace 5 millones de años, toda la actual Depresión del Ebro era una cubeta sin salida al mar y ocupada por un gran lago salado, con su flora y fauna características. En ese lago salado precipitó una mezcla de caliza, arcilla y sales, que fueron quedando al aire hace unos 5 millones de años, cuando el Ebro salió al Mediterráneo y el lago se secó. A partir de entonces, el agua ha ido disolviendo estos materiales bajo la superficie, dando lugar después a hundimientos del terreno conocidos técnicamente como “dolinas”, y que se llaman “saladas” en Monegros. En ellas se recogen las aguas superficiales y subterráneas de toda la cuenca, debido a que el terreno es bastante llano, acumulándose las sales propias de este tipo de suelos.

En estas depresiones, se conserva un ambiente de aguas saladas que reproduce a pequeña escala el que era habitual en toda la Depresión del Ebro hace 5 millones de años, con las plantas y animales adaptados a estos ambientes. A lo largo del tiempo, han desaparecido unas saladas y han aparecido otras nuevas, de forma que los seres vivos han ido saltando de unas a otras, al mismo tiempo que han dado lugar a especies distintas respecto de sus parientes de las saladas de otros continentes. Las saladas que conocemos hoy en día tienen unos 100.000 años.

¿Porqué son importantes las saladas?

El conjunto de saladas de Sástago-Bujaraloz es el más grande de toda Europa y el que presenta más especies interesantes de flora y fauna desde el punto de vista científico. Tan solo en Asia y el Norte de África hay paisajes similares. Las especies de animales y plantas que viven aquí son una reliquia de hace 5 millones de años. Por ser especies adaptadas a un ambiente tan peculiar, son raras, escasas, y tienen un interés científico muy destacado. Dicho interés es compartido por investigadores nacionales e internacionales que dedican sus esfuerzos a estudiar estas plantas y animales. Por tanto, el valor ecológico, paisajístico y patrimonial de las saladas es enorme y su conservación, imprescindible.

La vida en las saladas

A pesar de que las condiciones son duras, existen seres vivos que encuentran en este paisaje de Monegros su único hábitat. La flora y la fauna que vive en las saladas está adaptado a sobrevivir en este ambiente extremo: a resistir las concentraciones salinas tan elevadas, que van aumentando cada vez más a medida que el agua va evaporando, a aguantar en estado de vida latente mientras no hay agua y a germinar, crecer y reproducirse rápidamente en cuanto vuelve a inundarse el terreno (con lluvias irregulares de un año a otro), porque no se sabe cuanto puede durar.

Las plantas de las saladas

Las plantas se adaptan a este ambiente usando diversas estrategias: Algunas tienen hojas o tallos gruesos (crasos) que acumulan agua con sales, lo que es imprescindible para absorber agua del suelo salino, tienen mecanismos para controlar la concentración de sal en sus tejidos, eliminando el exceso por la hojas. Las plantas acuáticas sólo germinan cuando hay agua y soportan el frío, ya que es en invierno cuando suele haber agua.

La fauna en las saladas

La fauna que habita alrededor de las saladas es la característica de zonas esteparias, destacando especialmente el grupo de las aves, con especies como alcaraván, ganga, ortega, sisón, alondra de Dupont, terrera marismeña, avutarda, cernícalo primilla, etc.

Pero la mayor riqueza faunística de las saladas en sí la constituyen los invertebrados, con interesantes especies de crustáceos rotíferos, nemátodos e insectos. Destaca la presencia de Eucypris aragonica, un crustáceo de 1 mm. de longitud, con una concha con dos valvas y que, de todo el mundo, tan sólo vive en 11 de las saladas del complejo de Sástago-Bujaraloz.

Esta y otras especies de invertebrados acuáticos dejan en el barro sus huevos, especialmente adaptados para resistir cuando el barro se seca y se convierte en suelo resquebrajado, y que eclosionan con la salada inundada. Sin embargo, por mucha agua que haya, nunca eclosionan todos los huevos, de forma que, si la sequía llega antes de haber tenido tiempo de reproducirse, queden huevos. De esta forma, se evita la pérdida total de la población ante una sequía repentina. Además, estos organismos tienen mecanismos para soportar diferentes concentraciones de sal según la cantidad de agua en cada momento.

Valores paisajísticos y culturales

El paisaje de la zona es en parte natural (saladas), y en parte modelado desde tiempos antiguos por el hombre, que ha introducido los cultivos en las zonas no inundables que quedan entre las diferentes saladas, eliminando para ello casi todas las sabinas que en tiempos debió haber. En los bordes de los campos de cultivo, hay montones de piedras calizas retiradas de los campos. Estas mismas rocas sirvieron para la construcción de “mases” (pequeños refugios) y “parideras” (corrales), tan característicos de este territorio y localizados de forma dispersa por toda la zona. Muchos de ellos están abandonados actualmente, pero todavía podemos contemplar ejemplos en un estado de conservación relativamente aceptable en los “Mases de Pez”. Los mases enriquecen ecológicamente el paisaje de Monegros, al constituir los lugares de nidificación de aves tan significativas como la chova piquirroja y el cernícalo primilla.

Debido a la alternancia en las saladas de períodos con agua y otros secos en los que aparecen cubiertas de una capa de sales, junto a los cambios que ocurren en los matorrales y los campos de cereales que las rodean, esta zona presenta un aspecto cambiante a lo largo del año, lo que supone un valor paisajístico añadido. Los restos de las salinas (cristalizadores, pozos, almacenes, etc.) constituyen un recurso cultural que permite interpretar la presencia del hombre en Monegros. Todavía se pueden visitar los de la Laguna de la Playa, donde quedan los retos de una antigua explotación que extraía sal común, y que estuvo en funcionamiento hasta el siglo XX.

El uso del agua dulce

La escasez de agua dulce en la zona llevó a los habitantes de la misma a crear ingeniosos sistemas para recogerla y almacenarla en pozos y balsas, unas para el ganado y otras para las personas. Una de las mejor conservadas es la Balsa Buena (se llaman así las que son de uso humano), situada cerca del cruce de las carreteras hacia Caspe y hacia Sástago, construida con piedras labradas, y que recogía el agua de las lluvias a través de una complicada red de canales llamados “agüeras”.

 ¿Que amenazas padecen las saladas?

El vertido de las aguas sobrantes de los riegos, lo que convertiría el agua salada en dulce, la inundación temporal en permanente e introduciría plaguicidas, con lo que desaparecería la flora y fauna típicas. El drenaje y la roturación de las saladas. La acumulación de piedras de los campos vecinos y escombros. La circulación de vehículos.

Todavía mucha gente no conoce la importancia científica y cultural de las saladas. Acércate a las saladas y participa en su conservación. Si las visitas después de una época de lluvias, las verás con agua, mientras que otros momentos son adecuados para observar la costra salina debida a la evaporación.

Para llegar hay que situarse en la Ctra. Sástago-Bujaraloz, en la que está ubicada el Monte de Sástago.

Puedes ver más fotografías de las Saladas de Sástago en la sección fotografías.


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