Naturaleza y calentamiento

Época de selectividad y vacaciones que reportan gran cúmulo de noticias. Pero por su importancia en la vida, creo necesario señalar especialmente la celebración del 5 de junio “Día Mundial del Medio Ambiente”. Una fecha que, sin embargo, para la gran mayoría pasó inadvertido, pese a los programas de educación ambiental establecidos, que según noticias, reciben la visita anual de numerosos colectivos escolares.

¡Muy bien! pero debería ampliarse a todas personas interesadas en lograr una mayor sensibilización y conocimientos, sobre la materia en cuestión. La pasada primavera el medio natural, soportó intensas lluvias, sufriendo inundaciones y destrozos en distintas carreteras y ciudades, así como el desbordamiento de los ríos. Por lo que respecta a nosotros, el río Ebro con su gran crecida anegó campos y cultivos con cuantiosas pérdidas a sus propietarios. Todavía entristece observar el penoso espectáculo de sotos y riberas donde han quedado entre la espesura boscosa, acumuladas cantidades de mugre, broza, ramas, troncos, y árboles rotos, etc. Esta zona de los meandros, necesita una profunda limpieza, que al parecer la superioridad no permite que se toque nada. Con lo cual considero que es un gran daño que se produce a la prevención y cuidado de la flora y la fauna.

Concluida la red de senderos, o caminos del Ebro, con los indicativos G.R. (Gran Recorrido) es de todo punto necesario que el entorno esté en las condiciones óptimas. Precisamente en el paseo Las Canteras han puesto un gran panel que se supone será informativo, en el momento que sobre el amplio y aún desnudo tablero, coloquen líneas o croquis de situación. Los amantes de la naturaleza podremos seguir la ruta de senderismo que nos apetezca. En los años cuarenta del siglo XX, tristes años de guerra, se auguraba una posible glaciación. No llegó a pasar (la última ocurrió treinta mil años antes). ¡Ahí es nada!

Ahora resulta que estamos con una amenaza del calentamiento global, efecto invernadero, fenómeno que hace elevar el nivel de las aguas. En fin confiemos que no llegue a suceder tan rápido como nos lo presentan. En todo caso, creo que será lento y muy a lo largo. Desastres y convulsiones sufre el mundo continuamente; no hay por qué alarmarse, mientras podamos disfrutemos de la naturaleza paseando por sus caminos.

Texto: Victor Sariñena Gracia (Vicsar)
Fuente: Publicación nº85 de La Crónica de la Ribera Baja del Ebro

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