julio 24 th
Oficios en Sástago que han pasado a la historia
Son multitud los oficios artesanos que antiguamente se ejercÃan en el municipio y que hoy han desaparecido al no ser rentable la producción o haberse modificado las necesidades.
Entre estos oficios podÃamos encontrar los guarnicioneros; que realizaban aperos de labranza y trabajos en cuero. Los herradores; que herraban a las caballerÃas. Los curtidores; CurtÃan las pieles. Los tejeros; HacÃan tejas. Los tejedores; Hilaban y en sus retales tejÃan mantas, tapabocas, servilletas y alforjas utilizando algodón, hilo, cáñamo, lino y lana. Los cesteros; Realizaban los cestos. Los cuchilleros; Elaboraban trabajos preciosos en cuchillos, navajas, etc. Los alpargateros; Realizaban alpargatas muy utilizadas antiguamente. Los colchoneros; HacÃan colchones de lana. Los herreros; Trabajaban el hierro y hacÃan preciosas rejas, balcones y también carros. Los alfareros; Modelaban el barro para conseguir tinajas, cántaros, ollas … También habÃa quien se dedicaba solo al arreglo de cuezos, tinajas y cantaras. Masaban con sangre el cemento y ponÃan en las rajas y grietas la masa, pasando unas grapas para que no se rajasen más. Los esportoneros; TejÃan esportones, esteras, argados (soportes para llevar 4 cántaras de agua a lomos de caballerÃas). Molineros; MolÃan en sus molinos de harina o aceite. Capadores; Capaban a los animales. Sombrereros; Realizaban sus sombreros en fieltro (el tÃpico sobrero sastaguino) que hoy todavÃa llevan algunas personas en el Pirineo. Estos eran tan fuertes, resistentes y bien acabados que hasta se podÃa beber en ellos. Esquiladores; Se dedicaban a esquilar a las ovejas y sacar la lana. Carboneros; Suministraban carbón. También existÃan otros oficios como modistas, bordadoras, pantaloneras, prestamistas, tratantes, trajineros o recaderos, canteros, gaseosero, leñadores, enterrador, serenos, barqueros, guardas, hospitalero, peones camineros, pregoneros, etc.
También habÃa quien se dedicaba a oficios no desaparecidos todavÃa como albañiles, carpinteros, pastores, horneros o panaderos, zapateros o pintores. Describiremos con más detalle tres oficios de los que hemos podido recopilar la información necesaria; el de molinero, cuchillero y recadero.
LA MOLIENDA
Antiguamente los molinos se utilizaban principalmente para moler cereales (harina) y olivas.
Molinos de harina: Al principio se molÃa con la fuerza del agua, utilizando a su vez una turbina para hacer luz para el pueblo. En la antigüedad en Sástago solo habÃa un molino de harina que pertenecÃa a la Alfarda (Comunidad de Regantes). Más tarde, sobre el año 1926, lo reformaron y se convirtió en fábrica, llegando a moler un vagón (10.000 kilos) diario. Luego las grandes fábricas lo absorbieron todo y asà acabaron la vida de los molinos (sobre los años 1950-1955). En Cinco Olivas también existÃa un molino, lo que daba pie a que se hiciesen la competencia mutuamente. HabÃa un dicho que decÃa:
“De molinero te cambiarás, pero de ladrón, no te escaparás”
Molinos de aceite: Se molÃa con ruejas (ruedas de molino), que solÃan ser de madera, giraban alrededor de un eje sobre una circunferencia de piedra ligeramente inclinada, por donde se echaban las olivas con una pala. Para terminar se enganchaba un mulo al madero, colocándose a dar vueltas sin parar. Este procedimiento también se utilizaba en los molinos de harina. En Sástago existÃan tres molinos de oliva, dos de ellos pertenecÃan al Conde y el otro a la Alfarda. Los molinos de oliva dejaron de existir cuando los olivos de la zona fueron arrancados.
LOS CUCHILLEROS
La tradición cuchillera en la población se pierde en la noche de los tiempos. Tal vez se deba a algún taller artesano donde los herreros reparaban y pulÃan las espadas del Conde. La familia Liso de generación en generación ha transmitido el buen hacer y ha mantenido la tradición. El esfuerzo, el tiempo, la paciencia, la meticulosidad necesarias para realizar una sola pieza, no son moneda de cambio en este momento en que prima la rapidez y la producción a bajo coste.
Para realizar una pieza, es necesario unir una barra de hierro con un trozo de acero que formará el corte del cuchillo. En la fragua, a fuego vivo, se prepara esta colada fuerte golpeando la pieza hasta que quedan unidos y con la forma deseada. El temple se consigue introduciendo la pieza en un baño de agua para enfriar la hoja. Para colocar el mango se perforaba con un taladro manual la pieza de hierro y se colocaban las cachas, generalmente de cuerno.
Más tarde se empezó a utilizar la margaritona, que es un molusco que se encontraba en las aguas del Ebro, con el interior de la concha de nácar. Posteriormente, hacia 1947, el nácar de la margaritona se fue sustituyendo por la nacarina. La margaritona se cortaba a la medida necesaria, utilizando las partes más finas para las navajas pequeñas que era costumbre regalar a las novias. La zona intermedia de la concha se usaba para los cuchillos de mesa y la más gruesa para los cuchillos de faja o banda. Las cachas se sujetaban con pequeños clavos de metal, utilizándose plata, alpaca o latón según la finura de la pieza. Además las virolas y adornos eran del mismo metal. La forma del cuchillo tÃpico de Sástago era única. El filo del cuchillo se conseguÃa frotando la pieza con piedra de agua hasta que el afilado era perfecto.
HacÃa el año 1940, los cuchillos con mango de cuerno de toro o carnero se vendÃan a 35 pesetas. Además de cuchillos, se realizaban otros objetos cortantes como hoces que se dentaban golpeando el acero con un martillo y un cortafrÃos. Se realizaban cuchillos para diversos usos. Hacia 1909 quedó prohibido que tuviesen más de 11 cm. de hoja, dimensiones que fueron cambiando con el paso del tiempo.
RECADEROS
Antiguamente para llevar las mercancÃas de un lado a otro se utilizaban carros y tartanas tiradas por caballos , toros, mulos, burros …
A las personas encargadas de estas tareas, se les llamaba recaderos o farderos. También existÃan los arrieros, que venÃan por Velilla y pasaban la barca por la zona de Valdemposta, que está junto a la provincia de Teruel. Allà solÃa haber ladrones que robaban a los carreteros; era tal el número de atracos que tuvieron que hacer un fortÃn para la Guardia Civil. Desde entonces viene la frase ““, cuando algo parece muy caro.
Los viajeros que iban a la estación los llevaban en una tartana. Los chiquillos se mentaban en la parte trasera y con un mango de azada los encorrÃan. Al recadero de Zaragoza le llamaban el tÃo Fardero. Otro que también hacÃa recados era el tÃo ValentÃn.
TAREAS DE LOS CHICOS Y CHICAS
Los niños, antiguamente, realizaban tareas muy variadas y distintas de las que hoy es común que realicen. Generalmente el nivel económico influÃa muy directamente en su forma de vida. Muchas familias no apreciaban la cultura, y no se daba valor a la asistencia al colegio, asà que en el momento que el muchacho era capaz de realizar pequeñas tareas, quedaba obligado a trabajar. Concretamente, los muchachos, antes del almuerzo comenzaban el dÃa recogiendo estiércol para abonar los campos; llevaban un capazo y cuando lo llenaban iban a almorzar. Después iban a realizar diversas tareas agrÃcolas, según la época (recoger higos, maÃz, dar gavillas, en la recolección de cereales, de melocotones, manzanas …). Otros chicos eran enviados con los ganaderos, de pastores, etc.
Cuando ya eran un poco más crecidos, era frecuente que las chicas fueran a recoger olivas a cambio de un pequeño jornal, y que los chicos se dedicaran a recoger leña y transportarla mediante un burro hasta los hornos, donde la vendÃan a los horneros cambiándola por pan.
No todo eran trabajos, y entre los juegos que se practicaban podemos destacar el marro, el frontón, el tiro de barra, etc. Aunque en verano, la mejor forma de pasar el rato era ir a nadar al rÃo. Los chicos sobre todo practicaban este deporte, por lo que todos sabÃan nadar, en cambio las chicas no solÃan ir, ya que sus
madres no las dejaban.
Las zonas más solicitadas del rÃo para bañarse eran: Parte de abajo; Era donde iban los más jóvenes, con lugares tan caracterÃsticos como la Caracoleta, la Junquera, la Torna, el Topete de arriba y de abajo. Parte de arriba; Donde iban los más mayores, destacando los parajes de la Bocamina y las Peñetas.
Los vestidos que utilizaban los chicos en verano consistÃan en un pantalón corto con tirantes de tela y descalzos; aunque la gran mayorÃa de ellos se bañaban desnudos. También se gastaban bromas, que solÃan consistir en esconder la camisa y atar las mangas de la misma. Las chicas cuando se hacÃan mozas, ayudaban a sus madres en las faenas de las casas. También habÃa algunas que iban al campo, a la recogida de la remolacha, algodón, a dar gavillas de trigo, cebada o avena, etc.
Una minorÃa iba a estudiar y casi todas aprendÃan a coser y bordar. Las que menos recursos económicos poseÃan, iban a servir a las ciudades de Zaragoza y Barcelona generalmente a casa de conocidos o con recomendación.
Fuente: Libro Recuerdos de Sástago; 1994Temas relacionados ...
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