Pescadores si, marranos no

El domingo 18 de octubre, decidí dar un paseo y me encamine hacia el puente, la idea era coger el camino que lleva a la Virgen de Montler al final del puente a la izquierda, esa intención llevaba pero se me ocurrió parar al otro lado del puente y mirar hacia abajo.

Si tenéis razón se me cayo el alma a los pies cuando ví, la cantidad de porquería que hay acumulada en la orilla, y no son restos que haya dejado la riada, no que va. Son bolsas de basura llenas que el pescador-marrano ha tirado debajo de un buen árbol después de pasar el día pescando en la orilla de un río que le ha dado buenas capturas, sombra a la vera del puente y sus árboles ribereños en fin, un día de pesca en un buen lugar.

Pero el pescador de turno o seria mejor decir el marrano de turno en vez de recoger toda la basura que ha generado meterla en bolsas y subirla a los contenedores del aparcamiento que hay arriba donde ha dejado su coche, pues decide dejarlas en la orilla para que cuando venga una riada se las lleve eso piensa el ladino pescador-marrano.

En esta, a la semana siguiente viene otro pescador-marrano y tras pasar un buen día en la orilla del río cuando tiene que hacer la limpieza hace lo mismo que ha hecho el otro, o es el mismo. El caso es, que las bolsa de basura se van amontonando en la orilla del río, creando un autentico vertedero de basuras. Eso si, el pescador-marrano decide no recoger nada y lo deja todo esparcido por la orilla.

Para que sirven tantas horas de televisión, pregonando que tenemos que llevarnos la basura que producimos después de estar en un bosque, o en la orilla de un río. Claro es que el pescador-marrano, no ve la tele y tiene sus propias leyes, al vecino dale.

Señores pescadores-marranos, basta ya de dejar sus porquerías debajo del puente de Sástago, llévense sus porquerías a su casa o deposítenlas en un contenedor.
Los pescadores marranos lo van a tener crudo, una red de cámaras ocultas vigilara en las zonas de pesca de las orillas cercanas a nuestro pueblo. Y controlara el comportamiento de los pescadores-marranos, así el que cometa infracciones contra el medio ambiente, se le impondrá una multa de 500 a 1.500€ por contaminar con sus desperdicios una orilla protegida por la Ley de Galachos del 2007.

Ustedes pescadores-marranos tienen sus días contados en este pueblo, además de la multa impuesta por la Guardia Civil les expulsaremos por marranos.
El caso es que mientras instalan las cámaras y la guardia civil monta el circuito de vigilancia, no estaría de mas que la autoridad ponga los medios para recoger toda la basura que hay allí acumulada y que llenara un par de contenedores.

Por último pedir a los pescadores-marranos que no nos hace falta que vengan a nuestro pueblo a ensuciarnos nuestro entorno, que se queden ensuciando en sus lugares de procedencia.

Es indignante ver la falta de respeto de los pescadores-marranos y sus acompañantes, hacia un entorno bello y salvaje como puede ser una vegetación de ribera, no solo por la cantidad de basuras que dejan en el lugar, sino por los destrozos que hacen en el sitio que deciden pasar el día y arrasar todo lo que encuentran, árboles arbustos, matorrales, en fin todo lo que hay en varios metros a la redonda de donde ellos se sitúan, queda destrozado como si pasaran las huestes de Atila. Les emplazo a todos los que lean este relato a darse un paseo hasta el puente y llegar a donde están los aparcamientos de coches asomaros abajo y veréis que lo que digo es poco comparado con lo que hay.

Texto: José Fernando Benito Gascón

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    Veo con tristeza que “en todas partes cuecen habas”. El incivismo galopante no respeta nada, y a los que intentamos vivir conforme a valores como el respeto por lo común, és decir, todo lo que compartimos con el resto de ciudadanos, sólo nos queda el “derecho al pataleo”, la denúncia pública.

    Saludos cordiales.
    Marga

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