Repoblación de peces

La noticia de la repoblación de peces se difundió unas semanas atrás y siento cierto recelo de la misma porque la clase de alevín que se quiere introducir en el río Ebro, es la especie exótica de esturión. Al parecer, hace siglos, cuando el río Ebro era navegable, los peces subían del mar a desovar pero ésto indudablemente ha desaparecido hace mucho tiempo.

Por ello, en mi modesta opinión, veo muy difícil que pueda llegar a efecto, dada la amenaza de los depredadores que en la actualidad habitan en las aguas. Esto unido a la contaminación existente en el río, los cambios de cauce por la elevación de presas y otra serie factores que han producido exterminio de las familias autóctonas, barbos, madrillas, anguilas, e incluso las conchas margaritonas, hacen muy poco probable la repoblación prevista en el Ebro.  

De ahí mis dudas de hacer una repoblación de este pez, que proviene del Este de Europa. Si bien, los aficionados a la pesca de caña estoy seguro que sentirían mucha alegría si se hiciera ya que es un ejemplar muy apreciado no sólo por su carne comestible sino muy especialmente porque con sus huevas se prepara el famoso caviar. Y es que de este animalito se aprovecha todo, hasta de su seca vejiga se obtiene esa gelatina denominada en el mercado cola de pescado.  

Además el esturión, como pez hospedador que es, tal vez pudiese recoger algunos “gloquidios” de la margaritífera auricularia y volver a ver en su momento más pronto o más tarde esta clase de náyade productora del nácar, que se utilizaba en tiempos para decorar los mangos de los cuchillos sastaguinos, cuya calidad y valor ornamental fue altamente calificado en los mercados nacional e internacional en el siglo pasado.  

En el área de los Meandros del Ebro, donde siempre hubo ejemplares de margaritífera auricularia, está extinguido este molusco bivalvo. Se trata de una especie protegida ahora por la legislación que prohíbe la posesión de especies de agua dulce. Así mismo se hace más agudo el problema, cuando desde Estados Unidos se especula con la posibilidad de declarar al esturión como clase protegida, dada la circunstancia de haberse detectado una fuerte merma de la población de esta variedad de acipenséridos familia ganoideos.  

Texto: Victor Sariñena Gracia (Vicsar)
Fuente: Publicación nº 58 de La Crónica de la Ribera Baja del Ebro

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