Respetad el entorno

El pasado sábado cinco de junio fue el Día Mundial del Medio Ambiente, un neologismo que ha sido adoptado por la ciudadanía en general pero que en más de una ocasión no se respeta como es debido, presentando aspectos extremos, en los que el entorno natural se encuentra en la más clara iniquidad.

De todos es conocido que la pasada primavera ha sido muy lluviosa, y con ello muy buena para la cosecha de cereales, pero como consecuencia de ésto también de forma indiscriminada ha crecido la hierba que ha ahogado las plantas de jardines, arbolado y por supuesto terrenos baldíos donde la cizaña afea considerablemente la normativa ambiental.

En nuestro medio, se señala el mal estado del paseo “cantera” en ese tramo tan bonito que queda bajo la Plaza Diputación. Aparece a la vista sucio y descuidado, en este caso no tanto por la hierba sino por los botes, papeles y mugre que dejan tirado las cuadrillas que pululan todos los días por el lugar demostrando no tener ningún respeto.

Arriba, en la plaza, las grandes macetas están llenas de paja que se come las plantas que contienen.

Además, el parque que hay junto al pabellón de deportes necesita un buen repaso de corta-césped. Respecto al cementerio, también hay quejas por el descuidado aspecto que presenta durante estos meses. Y vamos a citar de pasada las orillas del río y los humedales de los meandros, llenos de troncos y de brozas debido a las crecidas del cauce del invierno. Aquí si que se ve bien claramente la degradación ambiental existente.

Afortunadamente el ayuntamiento sastaguino, en sesión extraordinaria del día 16 de junio, uno de los puntos del orden del día que abordó era cubrir para el equipo municipal de limpieza un peón más para que se ocupe de las labores de aseo de las zonas ajardinadas, erradicando de las misma toda esa maleza que ha crecido de manera salvaje y totalmente incontrolada.

El hecho es que por todas partes hay plantas y hasta en aquellos lugares más áridos no faltará, sin duda, algún arbolito solitario, algún espinoso matorral o planta humilde. Por todo ello hay que respetar y cuidar el medio ambiente porque no hay duda que hacerlo constituye una buena acción.

Texto: Víctor Sariñena (Vicsar)
Fuente: Publicación nº 49 de La Crónica de la Ribera Baja del Ebro

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