Unos hechos relevantes

Tras el inmolado paréntesis, con la no aparición de la acostumbrada columna en la contraportada del número anterior, en esta oportunidad, recién estrenado el 2008 y eludiendo toda cábala, quiero referirme a un par de acontecimientos sucedidos en días pasados. Por supuesto, considero de especial interés para aquellas personas que transitan por los caminos naturales del Ebro GR-99, etapa 29-1, tramo de 3,5 kilómetros que comienza a la salida del puente, dirección ermita de Montler.

Unos amigos tuvieron a bien informarme que hacia mitad del recorrido, había una roca de gran volumen y peso que constituía una obstrucción al paso normal. Ante tal noticia a la mañana siguiente pese a tener que caminar bajo una espesa niebla, me dirigí al lugar en cuestión.

Efectivamente sobre el sendero una enorme mole desprendida de los altos cortes geológicos, estratos de posición horizontal, compuestos de margas, yesos y areniscas del terciario superior o mioceno, barranqueras que se extienden a lo largo del sendero.

En breve contactaré con el grupo altruista “voluntarios del camino”, para acometer la tarea de demolición del pedrusco o escollo, dejando expédito el paso.

El otro hecho es el festivo, señalar la numerosa participación en todos los actos, reconociendo la gente, el arduo trabajo de la nueva comisión de Festejos, en la preparación y elaboración del programa.

Desde Navidad y final de año, hacía su entrada en el nuevo, hasta enlazar con las fiestas de San Antón, patrón de invierno. Pleno de contenido costumbrista: Recogida de leña con música de la charanga local, quema de una artística hoguera en la noche de la víspera; el 17 procesión, bendición de panes y animales; misa aragonesa cantada por el coro de la parroquia; vermú popular, café concierto juegos diversos para niños y mayores, baile en las noches etc.

Pero el episodio que llamó mas la atención, fue la idea de repartir los panes benditos como se hacia antiguamente, con carro y galera tirado por acémilas enjaezadas y personas guía vestidas a la vieja usanza, desde el recuerdo de los mayores y la novedad de los niños, que veían por primera vez una rancia estampa plena de tipismo y buen gusto.

Felicidades a la Comisión.

Texto: Victor Sariñena Gracia (Vicsar)
Fuente: Publicación nº 92 de La Crónica de la Ribera Baja del Ebro

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