Casi incomunicados

Casi incominicados!, por esa grave causa del corrimiento de tierras en la carretera A -221, el pasado mes de noviembre, justo en el punto que sustentaba el gran armazón-puente elevado sobre la vía férrea, que eliminaba un viejo paso a nivel. Desde el primer momento la circulación de vehículos quedó suspendida, incluída la línea de tren, Zaragoza-Caspe-Barcelona.

Para las poblaciones aguas abajo, como Gelsa, Velilla, La Zaida, Alforque, Alborge, Cinco Olivas, Sástago y Escatrón, esto supone un trastorno enorme, ya que obliga a buscar salidas por caminos vecinales de huertas o montes, todos ellos en mal estado. Cierto que los responsables trataron diligentemente de arreglar lo antes posible el firme de las calzadas para poder circular por ellas, pero si lo analizamos fríamente esto es sólo un “arregríllo” muy provisional. Un camino va de Gelsa a Pina, y otro desde La Zaida por la finca Villa de los Ángeles, que asciende por el monte unos 4 Km. hasta salir a la general de Castellón. Con ello quedaba disipada en parte la primera inquietud de los habitantes de la zona, tras la decisión de los técnicos de proceder al derribo ante la amenaza de que se viniese abajo.

Se hace un seguimiento intenso tratando de averiguar o analizar las causas que provocaron las grietas y fallas del terreno. Se cree en filtraciones o formación de bolsas de agua, bien del río o manantiales. Los trabajos continúan, para corregir el caso lamentable del corrimiento, y ha quedado establecido, según rumores, que la solución final, se estima en un plazo no mayor de seis meses….. ¡Que así sea!

Dejando aparte toda especulación, sería un acierto mantener estos caminos abiertos fijos y bien cuidados, para en ocasiones como esta, que esperemos no ocurra más. De momento, lo que si es necesario en la carretera de Castellón, al llegar al punto en que se toma la dirección La Zaida-Sástago, se coloque un cartel indicador de situación. Sin olvidar a ninguna de las localidades afectadas de la Comarca, insisto especialmente en Cinco Olivas y Sástago, que por su situación geográfica en el centro de los meandros, que los geólogos llaman “cubeta” del Ebro son las que más encerradas quedan, teniendo una mayor dificultad de acceso y salida. Por añadidura, la carretera de Sástago a Bujaraloz duerme una eterna espera ¿hasta cuando, dejará de ser eterna? Paz en la Navidad y venturoso año nuevo 2005.

Texto: Víctor Sariñena (Vicsar)
Fuente: Publicación nº 55 de La Crónica de la Ribera Baja del Ebro

 

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