Depredador

Descendiente directo del depredador prehistórico, el predador de caracoles conserva un instinto mortífero gravado a fuego en sus genes que le arrastra irremisiblemente a buscar el riesgo, el subidón de adrenalina, el enfrentamiento con otras especies animales.

En los amaneceres húmedos, se le adivina entre la maleza, oteando su presa, con un caminar medio agachado, lento, rítmico, si apenas alzar los pies para no revelar su presencia, ni frenar bruscamente para no recalentar la suela de sus botas de goma, volviéndose de vez en cuando para atrapar lo que con el rabillo del ojo ha visto.

Dentro de los depredadores de caracoles, destacan dos variedades: el mercantil y el familiar. El mercantil, que caza para vender y el familiar, que tiene una suegra, normalmente de origen rural, que prepara una salsa que cuando la tomas es como si te inyectaras colesterol picante por vena.

En ambas variedades la eficacia es altísima, rara vez yerran ni se les escapa la presa. Consta, no obstante, en los anales de la historia de la zona, el dato de una huida de caracoles de la redecilla de ayuno en Alforque, hace unos veinticinco años, sin que se pudiera recuperar todos los fugados….. Pero es una excepción.

En Sástago, cerca de Menuza, en Rueda, también en la Rosa y en la Partilla, se ha observado un depredador de porte altivo, que merodea su territorio de caza acompañado de un perro de mediana alzada sin que se sepa bien si lo utiliza para localizar rastros o como defensa en el caso de la presa se revuelva en un reflejo homicida e intente cambiar el orden natural de la escala evolutiva establecida su nombre es…. “Depredador”.

Hay quien preguntará: Por qué caza el caracol y no el mejillón. Pues… muy sencillo. El mejillón, carece de la movilidad y recursos del caracol.
No vamos a comparar los fláccidos cuerpos de los mejillones que apenas ejercitan sus músculos con el desafiante corpachón del caracol hecho en base a sus paseos diarios y una dieta rica en vitamina B, C y E.
¿Cómo vamos a comparar un mejillón que se reproduce en cualquier mar u océano con un superviviente nato, capaz de soportar la rudeza del estío de Sástago y los ataques constantes de depredadores venidos de todo el país?

Mismamente, en los yacimientos prehistóricos aparecen toneladas de cáscaras de almejas, ostras, chirlas y lapas pero ¿alguien ha visto una cáscara de caracol?
Reconozcamos también, que la caza de la lapa presenta también sus dificultades, pero el caracol es otra cosa… La lapa es mucho más lenta.

La almeja… pero que tiene que ver la almeja con todo esto ¿de qué estábamos hablando?
¿En qué coño estaría yo pensando?

Texto: José Fernando Benito Gascón

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