Ecos festivos

Acabada la vorágine inhábil, alusión que espero no se tomen en sentido despectivo, mas bien, todo lo contrario, en razón a la gran afluencia y participación, en los actos, concursos y relevantes episodios, tanto profanos como religiosos, enunciado en el programa en honor a la Asunción de María de Montler y San Roque.

Tras la misa en honor al santo en expresa nota de la alcaldía y en nombre de la corporación, se invitaba al vecindario a la inauguración del Mirador Plaza Ramón y Cajal, en el que fue servido un vino español. Balcón lado norte, desde donde se observa un amplio y magnífico paisaje del río, bosque de ribera, huertas, fortín, ermita de Montler, así como las vecinas localidades de Cinco Olivas y Alborge.

Considerando que la situación de Sástago, encajonado por el gran meandro, cuenta también por el sur con esa sierra de elevaciones del terciario, suficiente, en la que se configura como un auténtico mirador natural. Es así, que por esa cuestión tengo escrito un trabajo, todavía inédito, sobre el pueblo de los miradores naturales.

Aun cuando cometa una tautología, por repetir el calor insoportable sufrido, la piscina como cosa natural ha constituido el bálsamo de una gran masa de gente. Todavía dentro de los ecos festivos, referencia la fecha del 20, onomástica del monje melifluo San Bernardo. Cuya celebración se hizo con buen criterio por los amigos del Monasterio de rueda, el sábado 22, con solemne misa oficiada por el Abad del Monasterio de Poblet, y concelebrada con nuestro párroco Ricardo y el Padre Gracía, conocido contertuliano de la COPE, en el espacio de los sábados, Me gusta el fútbol.  El coro parroquial de Sástago cantó la Misa Aragonesa. Presidieron las autoridades comarcales así como destacadas personalidades.

Fuente: Nº 111 de La crónica de la Ribera Baja del Ebro

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *