El sombrero de Sástago

La palabra sombrero, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, es una prenda que sirve para cubrir la cabeza y consta de copa y ala. Es un tocado masculino que ha ido evolucionando según las épocas y sus usos; podemos encontrar sombreros de copa, hongo, flexible, castoñero, tricornio, de jipijapa, canotier, etc…, todos ellos nos indican un estatus social, profesional o étnico determinado. El sombrero de Sástago ha sido tratado como complemento en el vestir del hombre aragonés por todos los expertos en folklore.

Así, don Antonio Beltrán Martínez, catedrático de la Universidad de Zaragoza, dice: “…sobre el pañuelo de seda de vivos colores que cubría la cabeza a modo de turbante, un sombrero redondo, llamado de Sástago, con cordón y borla de seda…”; y don Ramón Violant i Simorra cuenta:

“…Hasta finales del siglo XIX, por lo menos, en todos los pueblos pirenaicos, los hombres se tocaban la cabeza con un sombrero de copa esférica pequeña y alas anchas que en el Pirineo aragonés y catalán casi cubrían los hombros del individuo. Se encuentran rastros de este sombrero incluso en Vasconia, antes de que la boina invadiera el país. En Navarra, hasta no hace muchos años, aún se llevaba en algunos pueblos de la Ribera y en la Aézcoa, y asimismo había sido popular en Ansó antes de usarse allí el actual sombrero de alas pequeñas, llamado de Sástago porque procede de esta localidad.

Actualmente, si bien ya va decayendo el uso del sombrero, el llamado de Sástago se lleva aún en los valles de la Aézcoa, Salazar, Roncal, Ansó y algún pueblo del llamo de Jaca. Parecido al de Sástago es el que llevaban antaño los varones ricos, medio señores, de los valles de Bohi y Flamisell”…

Estas últimas afirmaciones de don Ramón Violant me hacen recordar que años atrás, un señor me habló del sombrero de Sástago y dijo: “se llama de Sástago porque se hacía en esa localidad”. Entonces, no le di importancia, pero la oportunidad que me han brindado, al escribir este artículo, hace renacer en mí el deseo de completar esta investigación y poder ver a todos los mozos de Sástago luciendo el clásico sombrero durante las fiestas, como homenaje a tan característica prenda que perdura en distintos lugares del Pirineo.

Texto: Juan José Valencia Calvete
Fuente: Programa Fiestas de Sástago año 1987

Carro en las inmediaciones de Sástago.Según las pesquisas del amigo Víctor Sariñena acerca del sombrero sastaguino en el año 1910, en la calle Baja, 16, Faustino Gascón fabricaba sobreros de fieltro de lana negros. Posteriormente traslado su taller a Caspe y continuó con la fabricación durante 5 años. El sombrero se conocía como “gorro de medio queso” o también “sombrero de Sástago”. Fueron vendidos por todo Aragón y, en la actualidad como narraba Juan José Valencia, aún los visten en festividades señaladas algunos habitantes del Valle de Ansó y Echo.

Los materiales utilizados para la fabricación del sombrero eran lana añina y borra. Tenían copa en forma de casquete semiesférico y el ala grande o corta. Tenían fama de ser fuertes pudiendo llevar sobre la cabeza sin pincharse las cargas de aliaga. Según cuentan, si cuando estaban puestos a secar en las calles los niños los pisaban jugando, la copa no llegaba a hundirse. Eran impermeables hasta tal punto que podían abrevar los burros sin que se cruzasen o calasen, por lo cual eran prenda de diario para campesinos y labriegos.

Había otros sombreros más finos, que se fabricaban a base de pelo de los conejos domésticos. Para comprar las pieles necesarias, los propios amos de los talleres tenían que salir a los pueblos colindantes llegando a pasar algunos días fuera. Se trasladaban en caballerías y cada vez que llegaban a un destino nuevo se anunciaban gritando: “¡El pelejero, compro pieles!. También iba directamente a las casas donde le iban guardando el pelo de los conejos.

Texto: Luis A. Serrano
Fuente: Web Colegio Daniel Federío y Víctor Sariñena

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