Monumento al peregrino

Ocurrido en la mañana del día 14, en Gandesa Terra Alta. Invitados por el alcalde y por el presidente de la “Asociació Amics del Camí de San Jaume” asistimos varias personas de la parte aragonesa, vinculados al Camino Jacobeo, miembros, socios de Zaragoza, de Sástago, Monasterio de Rueda, de Escatrón y Caspe. Según programa, a las once horas, nos encontramos todos en la Plaza de España, en el bello edificio del Ayuntamiento.

Tras los saludos de rigor, con los conocidos y amigos, nos trasladamos hacia el lugar donde se alzaba el Monumento dedicado a los peregrinos. Unos ocho kilómetros de recorrido hasta llegar al enclave, por camino sinuoso y estrecho, entre pinos azotados por el fuerte viento, que si bien había sol el frío se dejaba sentir; magnífico paisaje, con desfiladero, por el que discurre un arroyo encajonado entre el espeso bosque y las altas cumbres, de cortes pétreos coronadas de “mogotes”.

Se llega a un plano donde se encuentran unos campos rodeados de olivos, lugar que llaman “Val de Navarro”, allí está ubicado el Obelisco, símbolo de ruta de caminantes peregrinos y cuyo objeto eras cumplimentar su inauguración.

Realizado en hierro de gran formato, por el artista Rafael Esteruelas, inspirado en una obra del gran pintor catalán Antoni Tapies. Consistente en unos enormes pies en posición vertical, junto a un monolito con inscripción de texto en hierro, a las doce horas se corto la cinta, tras lo cual habló el presidente de la Asociación, luego lo hizo el alcalde y algunos invitados de la parte nuestra que destacaron no solo el magnífico Monumento sino el significado de recuperación y consolidación de la via de peregrinaje.  

Acto seguido fuimos a pie a unos doscientos metros donde en un edificio nuevo de estilo rústico nos sirvieron un refrigerio de exquisito gusto regado con el buen vino blanco de la tierra.  

La Asociación de Zaragoza entregó al alcalde D.,Miquel Aubá Fleix y al Sr. Presidente D. Francisco Bru unos obsequios de recuerdo, así mismo lo hicieron los Amigos del Monasterio de Rueda.

Cumplido el programa iniciamos el regreso a casa con la gran sensación de haber disfrutado de un “entrañable encuentro”.

Texto: Víctor Sariñena (Vicsar)
Fuente: Publicación nº 54 de La Crónica de la Ribera Baja del Ebro

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