Saber estar en los actos

El pasado 16 de agosto, al terminar la Santa Misa en honor de San Roque, en Sástago siguió el homenaje que se rinde a las personas mayores de la localidad, que la comisión de fiestas celebra tradicionalmente cada año en este día festivo y tan reconocido.

Después de ello es ofrecido al pueblo el acostumbrado vermú popular. Hasta aquí todo normal, pero coincido con el comentario generalizado realizado por los asistentes que el marco en el que fue servido no era el más adecuado, por ser un estrecho corredor de techo firme, si, pero sucio, bajo los arcos de la plaza de la Diputación Provincial, pegado a la pared del edificio que otrora fue el conocido Cine Moderno.

Insisto en que el lugar dejaba mucho que desear, y desde luego no era el más aceptable para esta clase de ágape, donde lo normal es que se concentre gran cantidad de gente, de vecinos y de visitantes.

El servicio fue bueno con variedad de productos y de bebidas, extendidos todos en dos tableros. Como es sabido y también notorio hubo hechos que se repiten cada vez que se realiza un acto de profundo carácter popular de esta índole.

Personas hay que se ponen delante de los tableros, y que incluso como en este caso se sientan, permaneciendo todo el rato e impidiendo el acceso al resto del personal, que por prudencia callan y cogen algo como pueden, por ese derecho que tienen o que tenemos todos.

Aquí es aplicable el viejo axioma: “comer para vivir”, pero podemos también entender que otros, en su gula, sin duda “viven para comer”. Hay que considerar que estos episodios de encuentro y de convivencia tienen como gran finalidad el conversar, el poder tomar esos vinos con los amigos y con moderación, también saludar a los hijos del pueblo que viven fuera, e incluso dar una bienvenida a todos aquellos que nos honran con su visita en unas fechas festivas. Por lo expuesto, no cabe duda que se puede aplicar la referencia del gran filósofo Montesquieu, que dijo: “Un pueblo defiende con más pasión sus costumbres que sus leyes”. No dudo que así sea, pero en este caso concreto, no se trata de leyes, sino de una sencilla y elemental regla que supone mucho más que una formalidad, un trámite dentro del compromiso social, es nada más y nada menos que. ¡SABER ESTAR¡

Texto: Victor Sariñena Gracia (Vicsar)
Fuente: Publicación nº 75 de La Crónica de la Ribera Baja del Ebro

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