Sástago también fue una plaza de primera

Cualquiera que supere hoy los 30 años de edad recuerda los festejos taurinos que se celebraban en Sástago. A tal efecto se levantaba una plaza portátil en ubicaciones como la báscula o detrás del campo de fútbol. Después de un espléndido trabajo previo a las fiestas de Agosto, las calles se convertían en inesperadas travesías al más puro estilo de los Sanfermines. Recuerdo los encierros por las calles San Miguel y Calle de Enmedio que continuaban por la calle Mayor hasta la Plaza de la Diputación y la Plaza Ramón y Cajal en Sástago o las vaquillas en la plaza de toros.

Lo que ya no recuerdo, evidentemente, es como eran estos festejos en los años 30, aunque me imagino que no diferían mucho de los que yo conocí.

Todo esto viene a colación de un artículo de Antonio Santainés Cirés que aparece hoy en el diario ABC de Cataluña y que se hace eco de la figura de Mario Cabré Esteve. Nacido un 6 de Enero de 1915 fue un prestigioso torero, actor, poeta, cantante y presentador. Polifacético y perfeccionista donde los hubiera, Mario comenzó a ejercer una de sus pasiones, el toreo.

Mario CabréEn su deambular como novillero se presentó en la plaza de toros de Sástago y, después de que el empresario cambiara su nombre de El Cabrerito por el de Mario Embrí, toreó y mató el sólo cuatro novillos de Villita.

El 23 de septiembre de 1935 se presentó con caballos en la Monumental de Barcelona. En 1941 toreó en Madrid y el 1 de octubre de 1943 tomó la alternativa de manos de Domingo Ortega en la Real Maestranza de Sevilla donde repitió tres gloriosas tardes.

Una vez retirado del mundo del toreo tuvo una prolífica carrera como actor cinematográfico, participando en películas como Tercio de quites (1951), La novia (1955), Nocturno 29 (1968) junto a Lucía Bosé o Pandora y el holandés errante (1951), con James Mason y Ava Gardner. Esta última se rodó en la Costa Brava, concretamente en Tossa de Mar (Gerona), paisajes de la Costa Brava que sirvieron de fondo al idilio, breve, pero intenso, del torero con Ava Gardner.

Como presentador de televisión estuvo presente en los inicios de Televisión española, desde los primeros tiempos, presentado programas como Club Miramar (1959), junto a Federico Gallo; Bazar (1963) o sobre todo, Reina por un día con José Luis Barcelona, entre 1964 y 1965.

Murió en Barcelona el 1º de julio de 1990.

Hemos acuñado en este artículo el término de “plaza de primera” a una inexistente plaza de toros portátil que se montaba en Sástago durante las fiestas de Agosto, que albergó a grandes figuras del toreo como Mario Cabré y que recordaremos siempre por su fugaz y efímero paso durante aquellos meses de Agosto.

Texto: Luis A. Serrano Ramón

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