Urge limpiar el cauce del Ebro

ribera del ebro en SástagoCada vez que el río Ebro entra en periodo de desbordamiento, en razón del notable incremento del caudal de las aguas de los numerosos afluentes del Pirineo aragonés, vierten con ímpetu, tras el deshielo de la nieve y como no, de las lluvias invernales caídas –que esta temporada han sido abundantes las precipitaciones–, la gente clama por una inaplazable e indispensable limpieza del cauce.

Con referencia a nuestra comarca, la Ribera Baja del Ebro, las poblaciones que la conforman han sufrido, con la reciente crecida acaecida en el mes de febrero, pérdidas de consideración en sus parcelas anegadas. Numerosos campos de cultivo han sufrido daños importantes mermando notablemente sus previsiones de cosecha.

En esta zona de los grandes meandros donde el río nos rodea, todo el entorno de la ribera esta plagado de naturaleza vegetal, huertas, alamedas de chopos y olmos y variedad de otras especies de plantas, sotos e islotes con juncos y tamarices y muchas áreas de cascajo, entre otros elementos que dificultan el fluir de las aguas en su camino hacia el litoral mediterráneo.

Durante la etapa de crecida, con la fuerza que toman las aguas en su descenso, se acumulan cantidades ingentes de troncos, ramas, brozas y otras inmundicias, que al volver a recobrar las aguas su curso normal, dejan a la vista aspectos denigrantes que perjudican el medio ambiente y afean el paisaje. Árboles secos, pelados, rotos y charcas de agua estancada en las que suele parasitar el piojo ano-puro, cuya picadura puede producir la fiebre palúdica. Además estas formaciones suelen dar vida a los numerosos artrópodos, como moscas, pulgas, mariposas, arañas, etc.

Reconozcamos la valía de declaración de Camino Natural del Ebro, con la ruta senderista del GR 99, pero en estas fases de crecida esta ruta no se ha podido utilizar por algunos tramos por encontrarse encharcados y resultar muy complicado y peligroso el tránsito por estos parajes.

Esperamos y confiamos en que desde la consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) estudien y pongan en practica, en la medida de lo posible, un completo plan de limpieza controlada. Una actuación necesaria por el bien de todos los ribereños.

Texto: Victor Sariñena Gracia (Vicsar)
Fuente: Nº 105 de la Crónica de la Ribera Baja del Ebro

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